tv, sillones, frecuencias, etc
con creces en las manos,
crees en lo poco que das.
los castillo de naipes se derrumban,
y en el tiempo de los reyes tu fuiste dictador.
hoy caminas mirando hacia los lados
con las manos en los bolsillos,
y las ansias quejumbrosas preguntan por las razones,
esas que nisiquiera sabes como explicarte
aunque las noches anteriores sean de insominia cafe.
no queda mas remedio entonces que mirar de soslayo
e implorar que jamas comprendan esos ojos de tristeza,
y que tampoco el rebaño de tu cama pierda la inocencia,
esa que cuelga del cuello
como cuando al igual que ese hombre que querias ser
viste la arrogancia encontrar mal puerto
pero aun asi no perdiste la fe,
como aquellos tiempos buenos donde todo es mejor
gracias a la ignorancia y felicidad,
de esos tiempos que alguna vez extrañas frente al televisor,
porque ahora caminar con la mirada de frente y las manos masticando aire
ya no es razon, como esos viejos tiempos buenos,
que extrañas aunque sea solo por costumbre.
crees en lo poco que das.
los castillo de naipes se derrumban,
y en el tiempo de los reyes tu fuiste dictador.
hoy caminas mirando hacia los lados
con las manos en los bolsillos,
y las ansias quejumbrosas preguntan por las razones,
esas que nisiquiera sabes como explicarte
aunque las noches anteriores sean de insominia cafe.
no queda mas remedio entonces que mirar de soslayo
e implorar que jamas comprendan esos ojos de tristeza,
y que tampoco el rebaño de tu cama pierda la inocencia,
esa que cuelga del cuello
como cuando al igual que ese hombre que querias ser
viste la arrogancia encontrar mal puerto
pero aun asi no perdiste la fe,
como aquellos tiempos buenos donde todo es mejor
gracias a la ignorancia y felicidad,
de esos tiempos que alguna vez extrañas frente al televisor,
porque ahora caminar con la mirada de frente y las manos masticando aire
ya no es razon, como esos viejos tiempos buenos,
que extrañas aunque sea solo por costumbre.


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