1/03/2007

3


la mirada perdida en el aire, era la bala estirada del tiempo, como niño jugando al cazador. espere largos años mas, y luego entonces pronuncie tres veces su nombre, como quien apena susurra en sueños, deseando que por fin la madre selva de sus piernas se tornen raices en mis brazos, y asi nunca mas existiran miradas perdidas, ni angustia danzante,nunca mas.